viernes 13 de octubre de 2006





ISE: Impulso Semanal de Escritura
("Quereme así, piantao, piantao, piantao...trepate a esta ternura de loco que hay en mí...")
Escribir un monólogo (el personaje piensa, rememora, evoca situaciones, hechos, en forma desorganizada, inconexa, a saltos...)
Ayuda: imaginar un diálogo con un interlocutor que no puede responder.
Opciones:
*¿Por qué no?
*En viaje.
*¿Qué me pasa?
*Tema libre.
Extensión: media.

12 comentarios:

  1. Hola soy una estudiante de 15 años!!y...alumna del taller!!A mi en particular me parece algo totalmente distinto,es ese espacio que uno necesita para hacer lo que uno desea hacer,para conocer nuevos amigos,para hacer lo tuyo pero literariamente!REALMENTE HERMOSO!!Creo tambien que es algo increible como la literatura puede llegar a personas de distintas edades,pero que todas se relacionan en algo y es la pasion por la literatura!Siempre voy contenta,porque me encanta volverme a ver con mis amigos y todos los que en ese ambito conozco clase a clase!Creo que como dije en una clase...uno debe hacer lo que siente la necesidad de hacer,pero siempre sabiendo que donde terminan nuestros deseos comienzan lo de los demas!!A todos mis amigos del taller...LOS KIERO MUCHISIMO!Y a Griselda,solo GRACIAS POR TODO!Y...sigan asi,.
    Soledad Berlari

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  2. A veces los rios no siguen su curso, de a poco empiezan a desviarse y terminan perdidos, y un rio perdido provoca en mi la imperiosa necesidad de ser solidario y ayudarlo a volver a su cauce. Asi me siento hoy, como un rio perdido al que nadie puede ayudar, por indiferencia, por incapacidad o simplemente por inexistencia. Pero tengo la panza vacia, por eso perdido o no debo seguir comiendo. Tambien me parece importante el tema del hambre en el mundo y las risas de los niños que no paran de hacerse pis en la cama y hablan ese castellano neutro que le regalan los dibujitos animados, porque el televisor es su mejor amigo y los libros bostezan en los estantes junto con los souvenirs de algun cumpleaños de quince de una prima lejana, las recetas del medico y la cuentas por pagar. Teniendo en cuenta que hoy es viernes, que mis lentes estan sucios y que estoy enamorado del sol, creo que caminar en esta noche cueva que se cierne en la ciudad es la unica opcion, la mas triste pero la mas sana forma de olvido... o memoria... Bueno no se que queria decir pero me quede sin puchos y afuera ni los perros ladran ni las viejas charlan ni los rios rien... ¿que voy a hacer? A caminar me digo, a caminar hasta que el mundo quede atras.
    Agustin

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  3. ASUMIR
    Yo ya sé que estoy piantao...!
    no lo precisás decir...
    ¿Que no me dijiste nada?
    me lo dice tu mirada,
    y ese toque de desprecio
    de tus gestos al pasar.
    Aceptalo, no seas necio
    que no me vas a cambiar.
    Me faltan algunos tantos
    no lo voy a discutir,
    pero sólo pocos, digo,
    porque algo sé discernir.
    Tenemos nuestro destino,
    estás triste en tu cordura,
    yo con mis genes y el vino,
    soy feliz en mi locura.
    Siempre algún perrito sucio
    me acompaña al caminar.
    La botella bajo el brazo
    recorriendo la ciudad,
    tengo una especial quimera:
    la de hacerte confundir
    locura con borrachera.
    Mi camino he de seguir
    y vos pensá lo que quieras.
    Me siento como en mi casa,
    pienso que es mi familia
    toda la gente que pasa...
    y duermo mi vinofilia
    en el banco de la plaza.

    Betty Ibargoyen, 21-10-06

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  4. ¿Acaso seré yo? ¿Acaso la que no sabe denifinirse soy yo? ¿yo? ¿verdaderamente piensas eso posible? ¿yo? ¿la indistinta muchacha que no sabe de sentimientos y se equivoca? ¿yo? ¿te parece justo reaccionar así?
    Yo... quisiera saber, por qué no mirás a tu alrededor, no mucho más lejos tuyo, ahí nomás, justo ahí precisamente, a ver si te das cuenta, quién es el que principalmente no sabe amar.

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  5. De mañana. Girando por Rosario, soy una ciruela invisible. Nadie me ve, porque nadie me espera. Camino por el boulevard que bordea la costa del río y es extraño, pienso, y mientras pienso que es extraño voy sintiéndome cada vez más lejos de mi cuerpo. Es extraño que nadie en esta ciudad sepa que estoy, que camino, que existo.
    Por la peatonal, es jueves, la vida apurada de apurados transeúntes; madres que arrastran empacados escolares, señores de bigote prolijo, un chico toba habla con un policía. Y yo cada vez tan libre e inmaterial.
    En Parque España me siento en el pasto y deshojo una mandarina que me vendió una abuela parecida a la mía. Vacaciones de mi; me he salido de mi propia vida por un rato, la veo de afuera y me tiento: mi vida fuera de mi es una telenovela enlatada que reponen a las cuatro de la tarde; no puedo evitar reírme de mis propios gags.
    Mediodía: bien arriba del Monumento a la Bandera, cinco jubilados y yo observamos el río.

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  6. Patricia GouarnalusseOct 28, 2006 01:23 PM

    LA ÚLTIMA SALIDA

    Tomé mis valijas hace tiempo. Para qué marcar boleto de salida, número de andén, hora de arribo a esta vida.
    Los números nunca me gustaron, los creo fríos, muy estructurados, siempre marcan lo mismo:
    horas que pasan, días que pasan, cantidades que pasan, pesan, aplastan. Pero las palabras… ¡Ay! ,las hay a montones, cuesta encontrarlas, dicen pensamientos, sentimientos, pintan el alma, se quedan grabadas. Me gustan las palabras.
    Les contaba, subí como todos, llevando los sueños como horizonte marcado en la retina; las piernas listas. A veces ágiles, producto de corridas, otras lentas por el cansancio o la fatiga. En las manos la esperanza, las caricias, los saludos acariciando el aire en cada estación de salida; aún sin rencores ni perdones, vacías de guijarros y oropeles que te regala la vida. En los labios dibujé sonrisas, las del alma: sinceras, abiertas, sorpresivas y hasta egoístas, porque sólo yo las sentía. Las del fresco humor de las situaciones cotidianas, las pintadas, amable expresión de camaradería, la del “¡Hola!” Esa que acompaña los saludos que no sé bien cómo es, pero invita.
    Así, desprovista de ataduras, sin miedo a la libertad, sin ruta ni mapa, sin brújula ni puntos cardinales, sin soles ni lunas, comencé el viaje. No faltó elevar el pulgar de la mano derecha cuando ya estaba cómodamente atendida. En expresión de abuela: “entre tules y algodones”, protegida. Mientras mis sentidos… ¡dormían!
    ¿¡Cuánto cuesta despertarlos cuando comienzan a correr los días?!
    De a poco comienza a instalarse el miedo. Ves que los demás hacen y vos no, ves que los otros dicen y vos no, ves que los otros comen y vos no, ves que los otros tocan y vos no. Pero vos sos diferente. Ahora me pregunto: ¿qué es ser diferente? Portarse bien, no contestar, no refutar, no contradecir, no hablar, no correr, no ensuciarse… y todos los etcéteras que vienen después.
    A decir verdad tengo un espacio en blanco, la primera estación es un lugar donde indago, pienso, busco y no encuentro. A veces pienso si pasé por esa estación o si alguien se quedó con ella, la hizo tan suya que no me dio tiempo a descubrirla.

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  7. Buenas soy un ex tallerista, felicitaciones por el blog. Pueden pasar por el mio www.rdanazasi.com.ar para ver mis nuevos cuentos

    Saludos
    Rodrigo

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  8. Aunque lo noté, noté la frialdad de sus palabras; él quizo arruinarlo todo, yo no quise, él quiso.

    Quizá el frío, quizá la noche, quizás las velas asombradas, puedan obnivilarme, más que él.

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  9. Que cosa, ¿no? Yo al final, estoy acá sola. Sentada en el sillón... mirando... algo.
    Ese cuadro, seguramente. Pobre... el señor pintado me devuelve la mirada, por compromiso debe ser.
    En la tele, ¡Thelma me sonríe!, me debe estar confundiendo con Louis.
    En esta casa todos estan medio... confundidos.
    El gato me maúlla, me mira, y después va al rinconcito de la comida. ¿Querrá que le sirva? ¿Acaso no se puede servir solo?
    Las cosa son como yo digo.
    Nunca supe que hacer, ni que decir. Peroy hoy, hoy se que esoty mejor que ellos.

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  10. Siento desfallecer... Griterío a mi alrededor. Ojalá nada más que eso. Explociones que ya no escucho, pero que mi cuerpo puede sentir. Llantos de histeria. Gemidos de dolor. Sangre. Lágrimas que nublan mis ojos y resbalan por mis mejillas. Pero eso, eso no es nada comparado con el dolor que siento...
    Mi cuerpo agarrotado... El calor que me invade, habiendo tan baja teperatura me resulta un mal augurio.
    Pienso en ellos. Me están esperando... Me están amando...
    Rezo. Es mi última esperanza.
    Unos brazos fuertes me sujetan. Me levantan. Soy arrastrado. Siento morir.


    Desperté hace un par de horas. Una mujer vestida de enfermera me dijo que hace tres semanas que llevo aquí. Mi condición es estable. Me dijo que sobreviví gracias a una internvención milagrosa. Una bomba explotó a unos metros de donde me encontraba. Me hallaron inconciente, y permanecí así durante estas tres semanas.
    Y ahora estoy aquí. En este hospital. En mi ciudad.
    De repente aparecen tres personas en el umbral de la puerta; mis dos hijos y mi esposa que, sonrientes, caminan hacia mi.
    Nos abrazamos.
    En ese estrecho abrazo, prometo no abandonarlos nunca. Prometo vivir junto a ellos.

    Seis meses después-
    Estoy sentado, en un cómodo sillón de mi casa, luego de una larga jornada de trabajo. Sí, conseguí trabajo.
    Estos últimos seis meses han sido los más hermosos de toda mi vida.
    Nuncá valoré tanto cada momento con mis hijos y mi esposa, cada plato de comida, cada segundo de salud.
    Al final, salí ganando. El accidente no me dejó secuelas graves, y aprendí a valorar.
    Aprendí a no quejarme. Aprendí a trabajar. Aprendí a compartir. Aprendí a amar. Aprendí a vivir cada segundo de mi vida como si fuese el último...
    Aprendí.




    [ esta no es una historia real.. se me ocurrió, pero como no me gusta lo que escribo, prefiero no dejar nombre. ]

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  11. matias eliseche tandil 18 añosFeb 23, 2007 06:30 AM

    Hola un gran saludo a la profe ajaja griselda. No he visto mucho este blog pero es muy interesante.
    A continuacion voy a dejarles un cuento corto que escribi hace un tiempo espero q manden sus opiniones a http://fotolog.terra.com.ar/mati2060 o a mi mail mato2060@hotmail.com



    El embrión del Erudito


    Por que es oscuro intentar duplícarnos,
    Y más aún querer ser lo
    Que no somos.


    Oscura razón surcaba en un viento despejado pero intranquilo, doloroso pero certero. El erudito se rascaba la cabeza al comprobar que sus formulas no surtían efecto, su último intento era una gameta deformada por unos rayos peligrosos. Su forma de adquirir conocimientos era única, pero también era sorprendente su fantasía por poder duplicar el ADN de un ser vivo, tanto que la paranoia lo obligaba a transformarse en un ser grotesco y ordinario, sus intentos variaban de monos deformados por pócimas sulfúricas, a hombres de poca monta, mutilados por maquinas irreconocibles, sus ensayos se postraban cada días más nulos, pero su locura crecía a diestra y siniestra.
    En una de sus tenebrosas noches uno de sus núcleos transplantados había comenzado con el desarrollo de un embrión, un clon ni más ni menos, pero sus frustraciones lo habían llevado a la bebida, cuando su embrión comenzó a crecer con el transcurso de los meses, también lo hizo la droga pendencia del científico.
    Luego de una mezcla de alcohol y humo en un bar de mala muerte su amigo más íntimo lo llevo desfallecido a su casa. Abriendo la puerta, entro torpemente recostándolo en su cuarto.
    Al girar la cabeza vislumbró una pequeña luz en el sótano, bajo intranquilo, para saciar su curiosidad, pero lo que vio en lugar de un cuarto, fue un laboratorio de torturas fúnebres, con animales muertos y mutilados por doquier, con un olor a sangre consumida por la humedad, la repugnancia le contrajo arcadas, tapándose con su pañuelo, giró para marcharse del lugar, pero lo que vio a cambio lo dejo blanco como papel. El erudito estaba apoyado contra la puerta de entrada con un hacha de cocina en mano.
    -¿Qué significa esto?- exclamó su amigo. Su propia voz le pareció discordante y extraña.
    -Hace años, cuando no era más que un adolescente- dijo el erudito aplastando sus nudillos con el mango de su hacha-, me conociste, halagaste mi vanidad y me enseñaste a sentirme orgulloso de mí capacidad como científico. Un día me propuse a serlo y comencé con las experimentaciones de clonación, todas fueron desastrosas, con catástrofes perjudiciales para mi mente. Hasta, hace unos meses, que logre el transplante del núcleo al óvulo, ignoro aún si lamento haber comenzado con este suicidio.
    -Me dijiste que experimentabas con células, no con personas.- respondió bruscamente su amigo.
    -Todos llevamos dentro el cielo y el infierno- exclamó el erudito con un desmedido gesto de desesperación. Su amigo se volvió para ver el embrión, le tembló la mano, y la vela cayo de la palmatoria al suelo y empezó a chisporrotear, la apago con el pie, luego se dejó vencer y se desplomó en la desencajada silla cercana a la mesa y escondió el rostro entre las manos.
    El erudito lanzó una ojeada al embrión y, de repente, un odio incontrolable hacia su amigo, se apodero de él, como si se lo hubiese sugerido el embrión mismo, como si se lo hubiera susurrado aquella deformada criatura fetal. Las pasiones salvajes de un animal acorralado se encendieron en su interior, y odió al hombre que estaba sentado en su silla más de lo que había odiado a nada ni a nadie en toda su vida, se movió en dirección a su amigo y dio media vuelta, su amigo se agitó de la silla, como disponiéndose a levantarse.
    El erudito arrojándose sobre él, le hundió el filo de su hacha en la gran vena que se halla detrás del oído, golpeándole la cabeza contra la mesa, y apuñalándolo después repetidas veces.
    Sólo se oyó un gemido sofocado, y el horrible ruido de alguien a quien ahoga su propia sangre. Tres veces los brazos extendidos se alzaron, convulsos, agitando todavía la cabeza contra la mesa. Luego soltó el arma y lloró.
    Se oía el golpear de las gotas de sangre que caían sobre la raída alfombra.
    No podía continuar viviendo, sus relaciones eran cosas del pasado, sus amigos recuerdos lejanos, su novia una pérdida asumida, todo lo llevaba por la maldición del embrión. Sus ideas vagaban en pensamientos ya borrados por una peligrosa obsesión.
    ¡Una vida nueva!, eso era lo que necesitaba. Eso era lo que estaba esperando. Sin duda la había empezado ya. Asesinando a su mejor y único amigo. Se dirigió contra el vidrio donde reposaba el embrión. No se notaba cambio alguno, con la excepción de un brillo en la parte más deformada de la criatura. El embrión seguía siendo tan odioso como siempre. El erudito comenzó a temblar. ¿Era que el deseo apasionado de representar un papel que nos empuja a hacer cosas mejores de lo que nos corresponde por naturaleza había tomado el mando de la paranoia del erudito?
    Y aquel asesinato...¿iba a perseguirlo toda su vida? ¿Siempre tendría que soportar el peso de su pasado?
    Miró a su alrededor, y vio el hacha con la que había matado a su amigo. Brillaba, lanzaba destellos. De la misma manera que había matado a su amigo, mataría a su obra y todo lo que implicaba para la ciencia moderna. Mataría al pasado y, cuando estuviera muerto, él recobraría la libertad. Acabaría con aquella monstruosa vida del alma y recobraría la paz.
    Empuño el arma y con ella apuñaló el vidrio y, luego con furia, al embrión.
    Se oyó un grito y el golpe de una caída. El grito puso de manifiesto un sufrimiento tan espantoso que los criados despertaron asustados. En el interior encontraron, en el suelo, el cadáver del erudito con un rostro repugnante, había muerto y con él su loca obsesión.

    MATO 18/9/05

    11:27 AM

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  12. SORPRESA, CONCLUSIONES Y LOCURA

    Cuando se presenta una sorpresa, es probable que la locura de su entorno pase desapercibida o se perciba aún más...lo que no dejaría de impactar a la persona sorprendida.
    En éste caso, el impacto también tiene su importancia..
    Ahora bien...individulamente, causarían el mismo efecto?
    Vale la sorpresa sin un toque de locura?
    Y de ahí se desprende otra duda...
    ..que es lo que mas pesa??
    ..la sorpresa?

    Y el impacto?....es grande! cuando por sorpresa me dí cuenta que estoy loca.

    locura_mr@yahoo.com.ar

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